“A veces no sabes que has cruzado una línea hasta que no estás al otro lado, y entonces ya es demasiado tarde.”
LO MEJOR DE MI :

¿No te pasa que a veces no te apetece leer na-da? ¿Que terminas una saga que te ha marcado mucho y el resto de lo que lees no te parece tan bueno ni de lejos y piensas que no encontrarás nada igual? (respiro después de esta frase) ¿Que te desencantas un poco con lo que has estado leyendo últimamente y te da pereza coger otro libro? Si la respuesta es sí, no lo dudes: atraviesas una crisis lectora.
2. Regreso al pasado: a veces cuando estás desganado en cuanto a lecturas se refiere lo que aumenta las ganas es revivir una lectura que te gustó muchísimo. Intenta releer tu libro favorito o uno que en su día te hizo disfrutar al máximo. Eso te volverá a picar el gusanillo de la lectura y la siguiente la cogerás con ganas. Si la simple acción de coger el libro y ponerte a leer es lo que en estos momentos te da pereza entonces ni relectura ni nada, ¡buscamos otra cosa y hasta que nos vuelvan las ganas!
1. Polvo eres y en polvo te convertirás. El polvo es uno de los mayores enemigos de los libros, ¡cuidado! Si dejamos a nuestros libros en la estantería mucho tiempo sin que les dé el airecito y sin limpiarlos, irán acumulando una espesa capa de polvo que los puede estropear. Por eso es bueno que de vez en cuando los saquemos uno a uno y los limpiemos con un pañito seco. También es recomendable que cuando los saques limpies el mueble, ¡ahí también habrá polvo! Y hablando de muebles procura que tus libros nunca toquen el fondo de la estantería donde los dejas.